Día 18 desde la rendición. Día 9 desde la separación.

Y, evidentemente, ocurrió. El líder de los separatistas contestó con bravuconadas, con amenazas. El mostrarse débil con el que te chantajea, con quien te plantea un pulso siempre, siempre, tiene el mismo efecto.

Y el líder (por decir algo) de los españoles, no hizo nada. Bueno, para sus seguidores, que aún los tiene y siguen diciendo que, alguna vez tendrá que hacer algo, anuncia que habrá un consejo de ministros, extraordinario, el sábado, para tratar el cómo presentar el tan manido ya 155 al senado. Otra semana perdida. Otra inacción, otro incumplimiento de lo anunciado.

Y, además, quienes le tienen que apoyar, le dicen que todo muy suave, suavito, no vaya a ser que rompamos algo, mejor suaves y a ver si dialogamos. O que haya elecciones y nos olvidemos de todo.

El enemigo está con nosotros.

La respuesta de los separatistas es comenzar a negociar entre ellos cuándo declaran (más) la independencia.

Mientras, acciones del gobierno hoy para parar el golpe: 0.