El Estado, el gobierno o las leyes no tienen que intervenir de ningún modo en la escolarización o en la educación. Los fondos públicos no deben destinarse a tales fines. La crianza y la instrucción de la juventud deben recaer enteramente sobre los padres y sobre asociaciones e instituciones de carácter privado. LUDWIG VON MISES.

Cuanto más años tengo a mis pequeños en el mal llamado sistema educativo, más me convenzo de las palabras que acabo de poner arriba.