Me llega por whatsapp una cadena de esas típicas que no se sabe de dónde ha salido, de esas que me suelen poner muy nervioso.

En esta ocasión, me animan a apagar todas las luces de mi casa durante 20 minutos, porque “vamos a pagar un 33% más por la luz”. El argumento es que “lo permiten en plena ola de frío” , que así “sus pérdidas serán notables” y “que vean que sí tenemos voz”.

¿Nos hemos preguntado qué determina el precio de la electricidad? ¿Está regulado el sector o el Estado permite la libre competencia? ¿Pagamos impuestos por ella? ¿Cuántos impuestos? ¿De qué tipo son y por qué se impusieron?

¿Quién debe impedir que los precios suban? ¿Quién tiene que protegernos de las compañías eléctricas? ¿Deben hacer negocio las compañías con la luz? ¿Quién debe impedirlo? ¿Quién pagará la luz si no hay negocio?

Me temo lo peor. Me temo que el mensaje es que los políticos, el Estado es quién tiene que hacer todas estas últimas cosas. El mismo que provoca que paguemos por ese producto mucho más de lo que deberíamos pagar.

Pues entonces, preparaos, porque la pagaremos más cara y de peor calidad. Y la pagaremos todos, no solo los demás, sino todos, tú también. Pero tendremos el consuelo de que será luz pública. Y social.