Un remanso de paz, un oasis de buen gusto, una lista de Spotify a la que merece la pena estar enganchado horas, sin otra ocupación que escuchar.

Exquisita, interminable, impagable.

Suerte que existan las tecnologías que permiten compartir música y, sobre todo, vida. Distante, pero vida. Digital, pero vida.

Recomiendo, vaya si la recomiendo.