Tribulaciones en la crisis del virus (día 55)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Volvemos a la nueva normalidad, que consiste en que nosotros estamos secuestrados y ellos vuelven a sus cuitas. Ahora se reparten silloncetes en la comisión de la reconstrucción. O sea, que los que han provocando la devastación del país, tanto política como económicamente, lo van a reconstruir. Ésta sí que es gorda, dirían en mi pueblo.

Lo van a reconstruir con sus materiales, claro. Lo van a dejar a su gusto. Elegirán el color de los azulejos de la cocina, la encimera y los muebles del salón, sin olvidarse de las rejas de las ventanas, para que no escapemos. Las veletas y la derechita cobarde están también ilusionadísimos, porque les han dicho que ellos son el bidé.

Mientras el tonto simón dice que nos morimos muchos porque nos morimos en la carretera…, ahora que no nos dejan circular. No me digan que no es para quererlo.

Empieza a revolotear la quiebra en el ambiente. La quiebra irremediable, como única esperanza.

Descorazonadora esperanza.

Esperanza al fin y al cabo.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

El Brigada Acorazado Escrito por:

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