AUNQUE LO DIGA LA REVISTA TIME

Resulta que la emblemática revista ha publicado un reportaje en el que nos cuenta, con todo lujo de detalles lo que ya sabíamos.

Alguno me dirá que no todos lo sabíamos, y tendrá razón. En realidad, lo sabíamos pocos en términos relativos (aunque en números absolutos fuéramos bastantes).

Los que lo sabíamos, los que lo estábamos viendo antes de que se produjera y según se iba produciendo, no estamos sorprendidos en absoluto. Era algo que se cocía en el ambiente y que se materializó de una forma tan grosera, que daba hasta bochorno.

Otros se han dado cuenta al leer los titulares de prensa en los que cuentan que se ha publicado un escándalo mayúsculo, y han tenido que indagar un poco para ver de qué extraños hechos estaban hablando. Porque hasta ese momento no habían visto ni oído rastro alguno en los medios de comunicación.

Lo que sí habían oído y leído en esos medios (de comunicación dicen) es que había una pandilla de locos, de fascistoides, de chusma, con el todavía presidente de los EEUU a la cabeza, que decían que se estaba dando un pucherazo de proporciones históricas, pero que eran solamente eso, unos chalados o unos peligrosos, o peor aún, unos chalados peligrosos.

Muchos otros no se han enterado aún. Ni lo harán.

Me interesa detenerme en el grupo de los que se han enterado al leer el asunto en el reportaje de Time. Una vez comprobado, más o menos, de que va el tema, la mayoría va a continuar creyendo que es todo un tanto confuso, que eso de que ha sido un amaño orquestado por los poderosos para quitar del poder a quien los estadounidenses han votado de forma mayoritariamente dos veces seguidas, no puede ser cierto del todo. Algún interés habrá para que todo esto se sepa.

Y seguro que los chalados esos, pensarán, lo son de verdad, seguro que son fachas o algo peor, porque toda la prensa, todos los telediarios, todos los honorables periodistas, comunicadores, políticos que tenemos por aquí (lo mejor de nuestra sociedad, vaya), no van a mentir, no tienen ningún interés en mentir. Nunca lo han hecho, nunca han sido partidistas.

Además, ya lo dice Time, lo han hecho para salvar las elecciones, para salvar la democracia, para salvarnos a todos incluso de nosotros mismos.

Es decir, que aunque tienen el elefante a 10 centímetros de sus ojos y les tapa toda la visión, no lo ven. No lo quieren ver.

Tampoco van a ver que esos mismos que se han compinchado para que no les quitaran el poder, porque lo consideran suyo, son los mismos que se están compinchando desde hace tiempo para enredarnos en esa jaula enorme que se llama el nuevo orden mundial.

Ni van a ver que son los mismos que desde hace tiempo están destruyendo nuestras sociedades, nuestras familias y a nuestros hijos. Que son los mismos que han instaurado la cultura de la muerte y van convirtiendo por doquier el asesinato en derecho, la vida en muerte, el deseo en derecho, el mal en bien, la mentira en verdad.

Los mismos que te despojan poco a poco de tu libertad, de tu propiedad y de tu vida, y encima te dicen que te harán feliz (ellos todo lo pueden). Los mismos que te engañan y que te aterrorizan a diario con el cuento este del coronatimo, mientras te empobrecen y te ofrecen migajas para sobrevivir, mientras te alejan de tus seres queridos, de tus amigos, de tus familiares.

Que son los mismos que se están quedando con todo.

Y que, rezumando odio, puro odio, arremeten contra la Cruz, su verdadero enemigo.

Por supuesto, tampoco verán que ese vecino, ese amigo que dice estas cosas no es un loco ni es peligroso, ni menos aún, un loco peligroso. Seguirán, a buen seguro, sin ver a su elefante mientras les pasa por encima.

Pero aquí seguiremos.

Artículo original publicado en Tradición Viva.

El Brigada Acorazado Escrito por:

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