Tribulaciones en la crisis del virus (día 21)

117.710 casos y subiendo. Me gustaría creerme la cifra, me gustaría.

Igual que me gustaría no escribir esto, no dar todos los días un puñetero parte de calamidades, desgracias, despropósitos, necedades y algunas cosas peores.

Me gustaría no decir que uno de cada cinco fallecidos en el mundo por esta pandemia es Español.

Me gustaría no contar hoy que el tonto simón no ha dicho lo contrario de lo que nos lleva diciendo, el caradura, todos estos días. Que las mascarillas las vamos a tener que llevar. Ahora, luego. Nunca antes.

Me gustaría no haber visto al sepulturero profanador visitando no sé qué fábrica a pesar de que se tenía que haber quedado en su casa, esa que pagamos todos y a precio de rico, porque ha estado en contacto con muchos, pero muchos positivos. A pesar de que estaba poniendo en peligro a todas las personas que le acompañan, escoltas y lameculos de la prensa. Y también a los trabajadores de la fábrica. Sin vergüenza, sin decoro, sin freno.

Y no haberlo visto con una mascarilla en la jeta, cuando para muchos otros no hay, cuando ha dicho que no hacían falta, cuando no las ha comprado, o si lo ha hecho ha sido tarde y mal.

Cobarde. Su idiotez es de tal envergadura, que hasta manipula la mascarilla de forma incorrecta, ni siquiera es capaz de hacer ver que ha visto o entendido un simple vídeo que ha visto toda la población, esa que tiene secuestrada en sus casas, en sus humildes hogares.

Me gustaría no haber leído que no hacemos todavía los tests necesarios para combatir al virus, porque ni tenemos, ni tenemos gente al frente capaz. Capaz de algo. No haber leído que la SEAT ha tenido que parar de fabricar respiradores porque alguien de la bendita y todoimprescindible administración no les da el visto bueno.

O que francia nos roba mascarillas como a niños caramelos aprovechando que los aviones paran en sus aeropuertos. ¿Alguien se acuerda de los camiones de frutas españolas volcados por los franchutes y cómo lo permitimos?

O que a algún sacerdote que celebra funerales a destajo, se le parte el alma cuando ve que en podemos televisión dan la mitad de fallecidos de los que en su pueblo son.

Me gustaría no haber visto esa absurda procesión de sirenas y aplausos, tan vacía como interesada, de cada tarde. No escuchar tonticonsejos en podemos televisión para soportar el secuestro.

Me gustaría.

En realidad no quiero la cabeza de nadie. Ni que los lapiden, ni siquiera que los condenen, a no ser que alguien demuestre en los tribunales lo que pueda demostrar. No.

Me conformo con que, esos que nos dirigen (aunque no nos dicen hacia dónde) salgan ante todos y digan alto y claro, que se han equivocado, que han cometido una serie de errores fatales por una mezcla de ineptitud (de la que van más que sobrados), de arrogancia (abundante en ellos) y de ansia para imponer su criminal ideología a los demás (ansiosos de eso siempre están).

Me conformo con que digan, el sepulturero profanador, su compinche bolchevique y su consejo de ministros, ministras, ministres, ministrines y astronautas, que se van, que abandonan, que no son capaces de soportar ver cómo muere gente por su torpeza (y maldad). Con que dejen paso a otros, con ganas de poner orden, cabeza, tesón, sufrimiento, lágrimas, esperanza, coraje, Fe.

Con que imploren perdón por todos esos ancianos a los que han forzado a irse sin atención adecuada y sin el cariño de los suyos. Y que se lo imploren a sus familiares, y a los de tantos otros, a los sanitarios, a los superfluos. Y a Dios.

Con eso me conformo, siempre he sido de buen conformar, vaya.

Y seguimos muriendo.

Hoy recordamos la definición, esta es mía, de muy peligroso: nuestro gobierno.

Mientras, recordamos la definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Recordamos también la definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Y recordamos la definición de mentiroso de la RAE: que miente, y especialmente si lo hace por costumbre.

Y, como no, la definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

El Brigada Acorazado Escrito por:

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