Tribulaciones en la crisis del virus (día 22)

124.736 casos y subiendo. Lo de menos ya son las cifras.

El sepulturero profanador ha hablado. Otra vez.

Antes de nada: NO le permito que me tutee. No. Faltaba más. ¿Acaso después de haberme mentido repetidas veces, después de haberme recluido forzosamente en casa saltándose todas las leyes, cree que somos coleguitas?

Usted será guapa, será apuesta, será presidenta del gobierna, a usted le habrán votado miles de millones de votantes y votantas, pero yo no le permito que me tutee.

Porque no le he oído la palabra perdón.

He oído muchas otras, pero esa no. He oído palabras como guerra y enemigo, como victoria. Pero esto no es una guerra. Y si lo es, usted es el enemigo. Mi enemigo.

Nos habla de doblegar la curva, de dejar atrás el pico, porque no se atreve a decirnos de frente y sin tapujos, que lo hay que hacer es conseguir que no mueran más personas, que hay que conseguir curar a los enfermos y que no caigan otros. De eso se trata, imbécil, no de doblegar ninguna curva. Lo que tenemos son enfermos y muertos.

Para tutear a este Español hay que hablarle como si no fuera un crío, un niño de teta que se asusta fácilmente.

Nos implora sacrificios, nos lo implora, nos comprende, qué mal lo estamos pasando, pobres. Y lo dice medio lloriqueando, con esas lágrimas de cocodrilo recetadas por cualquier asesor barato de imagen. A mi no me implore algo que me ha impuesto por la fuerza. Me obliga a hacer sacrificios, me obliga. Así que ahora no me venga llorando, que yo no soy uno de sus votantes o votantas, que yo sé lo que significan las palabras.

Dice que desconocía nuestras virtudes, nuestra capacidad de lucha, nuestra solidaridad. ¿En serio? ¿Y quiere presentarse como el gran líder? No sé si tiene poca vergüenza o ninguna, o simplemente es que es un necio. O cree que habla para necios.

Pues para conocernos tan poco, pide unidad, unión, tenemos más fuerza si estamos unidos. Pero unidad en torno a usted, claro, en torno a usted y a su grupito de amigüitos, a su cuchipandi socialista y comunista, a los que les gusta tanto la riqueza que no dudan en quitarle a la gente toda enseguida. A los que les gusta tanto la libertad, que es lo primero que te roban, para tenerla toda ellos. A los que les gusta tanto la vida que no han dudado nunca en matar, en exterminar para demostrar que solamente es importante si sigues sus consignas.

Puede llamarme egoísta, como ha hecho en su farsa de rueda de prensa, por discrepar. No me afecta. Al fin y al cabo, sé que todo lo que dice es mentira, mire usted.

Nos anuncia, nos amenaza con un confinamiento largo, pero eso sí, por indicación de los expertos. De sus expertos, porque poco caso le hizo a los que saben de verdad de esto, poco. Esto es una pandemia mundial, todos los países están como nosotros. Embustero. No todos están igual, no todos. Pero su analfabetismo funcional le hace desconocer, o ignorar adrede, dónde están países como Singapur, Japón, Corea o el mismo Portugal. Necio peligroso.

Y en todo gobierno socialista y comunista no puede faltar el anuncio, que es realidad en el 100% de los casos, de ruina, de miseria económica, de altísimos impuestos, de deuda disparada, de sacrificios solamente para los curritos, para las clases bajas y medias. Esta vez ya nos anuncia que la pagarán nuestros hijos y nuestros nietos. Pero lo comprenderán, dice el jeta, la comprenderán porque construiremos un auténtico estado del bienestar, no como el de ahora, que era de mentira porque no era comunista. Lo comprenderán porque se lo diré yo, que soy la más guapa de los líderes mundiales.

De lo que dice de europa prefiero no hablar. Vaya usted y pida dinero, que si se lo dan, eso que pierden los europeos, que nosotros ya estamos bien jodidos.

Para terminar, lo que no le tolero es que nos diga que nuestros mayores han tenido que morir en soledad, sin el cariño de los suyos. No, han muerto en soledad por su incompetencia, o porque usted así lo ha querido. Bastaba haber tenido algo de previsión, de coraje, haber tomado algunas decisiones, de haber tenido humanidad, de haber tenido más aprecio a la vida de las personas que a los votos.

Y si alguien cree que no ha sido posible, que lea las órdenes impartidas ayer por la comunidad de castilla y león, y de madrid, para que los enfermos que se encuentren en fase terminal puedan tener acompañamiento de un ser querido. Ahora sí, antes también era posible.

Señor sepulturero profanador, aunque me gustaría enviarle a un lugar concreto, como estamos en las fechas que estamos, no lo haré. Así que ahí le dejo, que disfrute de la tarde que no pueden disfrutar 12.000 personas. Eso sí, le ruego que no me avise cuando vaya a salir a dar otro mitín, no hace falta.

Y no me tutee, coño.

Solo nos falta que los de la oposición apoyen este despropósito el miércoles en el desaparecido congreso.

Y seguimos muriendo.

Implorar: pedir con ruegos o lágrimas algo.

Recordamos la definición, esta es mía, de muy peligroso: nuestro gobierno.

Recordamos la definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Recordamos también la definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Y recordamos la definición de mentiroso de la RAE: que miente, y especialmente si lo hace por costumbre.

Y, como no, la definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado

El Brigada Acorazado Escrito por:

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *