Tribulaciones en la crisis del virus (día 54)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Hoy es un día de agradecimientos, sólo de agradecimientos.

El primero es para el sepulturero profanador, que no solamente nos ha conducido impecablemente en esta gran crisis mundial hasta ser el país con más muertos de todos, se ha ocupado con eficacia de nuestros mayores (con la inestimable colaboración del vicepandiemas de todas las coletas), nos ha secuestrado mucho más y más tiempo que los demás, sino que es el más guapo. ¡Qué más queremos!

El segundo es para vicepandemias y su grupito de amigos, todos de un nivel extraordinario. Si no fuera por ellos, no estaríamos tan cerca de disfrutar de una dictadura de las de verdad, con sus chekas, sus presos políticos, sus disidentes y su miseria, carestía, racionamiento y todas esas comodidades. Él nos salvará, y pronto, del bienestar que nos brinda el (imperfecto) capitalismo, que nos hemos vuelto unos opulentos de mierda, coño ya.

Otro es para esos grupitos de intereses que tienen siglas variadas, dependiendo del «territorio» del que salgan sus oportunistas líderes. Separatistas, canarios, turolenses y otras rarezas. Siempre se arriman al sol que más calienta. El agradecimiento no es porque nos brinden algo, es porque son superiores, nada más y yo lo asumo.

Más agradecimientos. Para inés arrodilladas y su amo. Han cumplido cuando tenían que hacerlo. Y lo seguirán haciendo, sí señor. Que tus oscuros intereses no te permitan dignidad. Olé.

Uno muy especial para casado el blando y su tropa. Vaya tropa. Se saben acomplejados, débiles, pusilánimes, pero no desfallecen y cada vez se humillan más indecorosamente. Tienen costumbre, oficio.

Y el agradecimiento más especial es para los votantes de los primeros, mezcla entre odiadores y necios, para los votantes de los segundos, peligrosos idealistas envidiosos, adolescentes eternos, para los votantes de los terceros, abducidos por mentiras centenarias, para los votantes de los cuartos, que no me digan que no estaban avisados, que no sabían a qué jugaban estos, y para los votantes de los quintos, décadas de autoengaño, de perseverar en el error, de aguantar traiciones diarias.

Gracias a todos por regalarme otros quince días (y los que vendrán) de cautiverio. Sin juicio. A mi y a otros como yo, aunque seamos pocos.

Esto no tiene remedio.

Los votos nunca lo han arreglado y no lo harán a partir de ahora.

Sigo en pie. Agradecido y en pie.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

El Brigada Acorazado Escrito por:

Un comentario

  1. Carlos
    07/05/2020
    Responder

    Mucho ánimo, sólo un milagro nos salvará, y hace muchos años que no recuerdo ninguno

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