La suerte de Revilla
Un hombre como Revilla, el cacique de la autonomía norteña, llamada ahora cantabria sin que se sepa por qué, territorio que siempre ha sido castellano, es un hombre con suerte. No hace falta más que asomarse un poco a su trayectoria personal para ver que la ha tenido, vaya que sí. Ha sido siempre jefecillo, en un régimen y en otro, de un partido y de otro, pero siempre ha sido jefecillo. Escudado en una impostada pinta de tipo corriente de la calle, no hace falta, sin embargo, escucharle más de tres minutos, para ver que es un engañabobos, que dice cosas que quedan bien si se entienden en un sentido y en el contrario, que tiene tanta sabiduría como las anchoas esas que va repartiendo por ahí.…