Categoría: Tribulaciones en la crisis del virus

Tribulaciones en la crisis del virus (día 54)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Hoy es un día de agradecimientos, sólo de agradecimientos.

El primero es para el sepulturero profanador, que no solamente nos ha conducido impecablemente en esta gran crisis mundial hasta ser el país con más muertos de todos, se ha ocupado con eficacia de nuestros mayores (con la inestimable colaboración del vicepandiemas de todas las coletas), nos ha secuestrado mucho más y más tiempo que los demás, sino que es el más guapo. ¡Qué más queremos!

El segundo es para vicepandemias y su grupito de amigos, todos de un nivel extraordinario. Si no fuera por ellos, no estaríamos tan cerca de disfrutar de una dictadura de las de verdad, con sus chekas, sus presos políticos, sus disidentes y su miseria, carestía, racionamiento y todas esas comodidades. Él nos salvará, y pronto, del bienestar que nos brinda el (imperfecto) capitalismo, que nos hemos vuelto unos opulentos de mierda, coño ya.

Otro es para esos grupitos de intereses que tienen siglas variadas, dependiendo del «territorio» del que salgan sus oportunistas líderes. Separatistas, canarios, turolenses y otras rarezas. Siempre se arriman al sol que más calienta. El agradecimiento no es porque nos brinden algo, es porque son superiores, nada más y yo lo asumo.

Más agradecimientos. Para inés arrodilladas y su amo. Han cumplido cuando tenían que hacerlo. Y lo seguirán haciendo, sí señor. Que tus oscuros intereses no te permitan dignidad. Olé.

Uno muy especial para casado el blando y su tropa. Vaya tropa. Se saben acomplejados, débiles, pusilánimes, pero no desfallecen y cada vez se humillan más indecorosamente. Tienen costumbre, oficio.

Y el agradecimiento más especial es para los votantes de los primeros, mezcla entre odiadores y necios, para los votantes de los segundos, peligrosos idealistas envidiosos, adolescentes eternos, para los votantes de los terceros, abducidos por mentiras centenarias, para los votantes de los cuartos, que no me digan que no estaban avisados, que no sabían a qué jugaban estos, y para los votantes de los quintos, décadas de autoengaño, de perseverar en el error, de aguantar traiciones diarias.

Gracias a todos por regalarme otros quince días (y los que vendrán) de cautiverio. Sin juicio. A mi y a otros como yo, aunque seamos pocos.

Esto no tiene remedio.

Los votos nunca lo han arreglado y no lo harán a partir de ahora.

Sigo en pie. Agradecido y en pie.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 53)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Hoy consejo de ministros, ministras, ministres, ministrines, astronautas y otras rarezas, o sea, otro robo a mano armada. Cuando no son decretos que nos quitan la libertad, decretos que introducen medidas económicas y políticas chavistas claramente o más o menos veladas, son atracos directos, a cara descubierta.

Como el de hoy, millones de euros para los artistas de la ceja y todo tipo de alimañas que, desde un pedestal de superioridad moral, viven de robar a los que trabajan para ganarse la vida. Esos tipos despreciables que venden su dignidad para adular a los dictadorzuelos que nos pastorean, se llevan millones de euros arrancados a la fuerza a los obreros, a los comerciantes, a las cajeras del mercadona, a la señora que limpia las escaleras de sus edificios en el barrio de salamanca.

Y les devuelven, además de infumables películas, propaganda comunista en vena e insultos y desprecio explícito a los que les pagan. Sin inmutarse, sin avergonzarse, sin dignidad, pero con mucha caradura. Seres que se creen superiores, pero no son capaces de hacer una sola cinta que el público vea con ganas.

Y no paran ni siquiera ahora que tenemos a medio país en el paro.

Farsantes. Rameras vendidas al mejor postor.

Y luego están los políticos, negociando el voto al secuestro. Resumiré la situación diciendo que el consenso en el que nos encontramos, el sistema este que se parece tanto a una democracia como mi flequillo al de los Beatles, funciona a la perfección. La izquierda perpetra todo tipo de ilegalidades, de comportamientos mafiosos, de imposiciones por mi cara bonita, y cuando alguien amaga con oponerse, siguen con mentiras flagrantes, amenazas como las de los chulos de puta en los barrios y todo se encauza como por arte de magia.

Lo tienen fácil. Los separatistas se venden por un plato de lentejas que haga que vayan arañando más poder, más separación o se oponen a conveniencia cuando las cosas están controladas, arrimadas hace lo que le diga soros y los enemigos de españa y el pp es el tonto del patio que se deja apalizar y se conforma con migajas de poder. Nunca serán de los suyos, pero lo intentan lastimeramente.

Hay alguien más, pero son los outsiders del grupo. Los verdaderos antisistema, que aguantan aún en pie, veremos por cuánto. Una lucecita, de esas casi imperceptibles, pero que, cuando se apagan definitivamente, todo está definitivamente perdido.

En medio, sin importar a nadie, los ciudadanos, los supuestamente verdaderos soberanos. Ya sé que la mayoría están tan contentos que se pasan el día aplaudiendo y viendo la secta, pero esos me dan igual, allá ellos, siervos contentos de serlo. Los que me duelen son los ciudadanos libres, aunque sean pocos. Los derechos de esos, la vida, la libertad y la propiedad son los que se pierden. Sufren, se dan cuenta de lo que pasa (tomar la pastilla roja es jodido) y luchan como pueden contra el rodillo de esclavitud que se les viene encima, que ya tienen encima.

Los borregos se darán cuenta cuando ya no tengan qué comer. Tarde, haber pensado antes, gilipollas.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 52)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Como saben que no tienen oposición, que esta está domesticada o forma parte del sistema y como ven que la gente está agusto con su secuestro, con unas pocas ganas de juerga, pero nada más, el gobiernín está dejando ver qué son en realidad.

Nunca había visto a nadie hablar a los otros partidos, a los periodistas y a sus ciudadanos con esa chulería, propia de gente de baja ralea venida a más, dictadorzuelos henchidos de poder. Los hay guapos que te miran por encima del hombro, los hay con aire de mafioso que amenazan explícitamente, los hay como chulos de puta que lo han sido toda la vida, que se te ríen en la cara.

Los que son incapaces de reconocer el más mínimo error con casi 40.000 muertos se atreven a responsabilizar, a culpabilizar de miles de muertos que aún no han sido a una oposición que aún no ha votado en contra y a unos ciudadanos que salen a la calle, mayoritariamente cumpliendo las normas, en parte para pasear, para mantener su salud física y mental, en parte para trabajar y poder ganarse la vida. Y para ejercer sus derechos fundamentales, que son suyos, coño.

Y ya están todos los medios repitiendo el cuento ese de que la culpa será nuestra si hay un rebrote, que lo habrá. Otra vez. Y ya estoy hasta las pelotas de la tontería. Pues miren, no, yo me he tomado esto en serio desde el primer día, y los míos también. Y la gente con la que trabajo y mis vecinos, y la gente con la que me he cruzado en la calle, en los supermercados, en el estanco, los repartidores. Todos.

Y salgo a la calle. Y trabajo. Y vivo. Y si me contagio no será culpa mía. En todo caso, después de más de 50 días de cuarentena, será culpa de quien no ha tomado medidas sanitarias, he dicho sanitarias, efectivas. Porque por eso nos secuestró, por tener que tomar medidas.

Los que no se lo han tomado en serio son los impresentables peligrosos que nos gobiernan. Ellos son los que primero nos animaron a tomar las calles y luego nos secuestraron, incumpliendo todas las leyes posibles, y se negaron a dotarnos de material y testes para que nos pudiéramos defender. Y se negaron a que nosotros nos los proporcionáramos por nuestra cuenta. Y dejaron morir, por no decir mataron, a los ancianos de las residencias y dejaron indefensos a los médicos, física y moralmente. Y nos negaron la tragedia, y nos mintieron con las cifras y nos animaron a aplaudir. Y nos persiguieron por criticar, por decir la verdad. Y nos multaron ilegalmente por vivir, por intentar vivir. Y nos retienen sin datos sanitarios que avalen el puto secuestro. Y cambian el régimen sin que se note demasiado y, aunque se note, que les damos igual. Y nos empobrecen a marchas forzadas, condenando a la ruina a muchos, a muchísimos.

¿Y ahora la culpa es mía? Váyanse a la mierda, homicidas (presuntos, eso sí).

Si tuvieran un pizco de humanidad no hubiesen trazado un plan b, sino también un c y un d. Porque entra dentro de lo posible, de lo probable, en un sistema que no sea una puta dictadura, que no puedas convencer a todos de que tu plan a, el secuestro, es lo mejor que se puede hacer, sobre todo si tu plan es una puñetera mierda.

Así que, hagan su trabajo o váyanse. Mejor váyanse y dejen que los demás hagamos el trabajo.

Todo el que vote sí o se abstenga será cómplice del secuestro, la ruina y los muertos, habidos y por haber.

Que no se nos olvide.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 51)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Las cifras son tan falsas, que lo mismo hay más recuperados que infectados, más fallecidos que población o más positivos que testeados en total. Resucitados, de momento, no han contado. ¿O sí?
Pero estamos en el top de resultados del mundo, según una vicepresidente que no sé ni quién es. Y nos supera Portugal porque está más al oeste. Y se queda tan ancha, y nosotros se lo premiamos con un sueldazo y con obediencia.

Hoy ha sido un día anodino. Sol y calor, la gente mansita por las calles, a sus horas, y varias ruedas de prensa de los ministros, ministras y ministrines, vicepresidentes variados o lo que sea que son.

Ayer perdimos una oportunidad. La desperdiciamos. Todos. Mucho criticar en twitter, mucho escribir todos los días el blog, mucha cosa, pero pocas agallas. Y esto, señores, no lo va a arreglar el pp, ni vox, ni alvise, ni estado de alarma tv. Esto es cosa nuestra, seamos pocos o muchos.

Como diría una vicepresidente que hace tiempo que no sale, carmen la calva se llama, nos va la vida.

Estamos a horas de una de esas famosas fases en las que han dividido la desescalada, que es, ni más ni menos, que el alargamiento del secuestro hasta que les de la gana, para evitar cosas que les sean desagradables. No hay más plan que ese, que sigamos secuestrados.

Mientras, la economía se termina de ir a la porra. Y con ella, nosotros, todos.
Aunque, esperen, he visto hoy a un representante de los hosteleros decir que se dan por satisfechos con el cambio de 30 a 50% de aforo en las terrazas. Estupendo, entonces, todos contentos. Ellos, por no sé qué, el gobierno porque acaban las protestas y el ciudadano porque ni se entera que los criterios para la puta desescalada no son, evidentemente, sanitarios. Lo que he dicho siempre, venden como sanitarias medidas policiales, totalitarias, de control de la población.

¿Quiere usted salir a pasear, a correr, en bici? El gobierno se lo permite, pero no se pase, yo le digo en qué franja horaria puede hacerlo con mis condiciones. Por la noche se jode, hay toque de queda. Pero lo han dicho los expertos, es por su bien, obedezca o multa.

¿Alguien se ha fijado en las medidas que serán en la fase que entra en vigor dentro de 15 días? Hasta en nuestras casas se están metiendo, hasta en nuestras casas. Y seguimos en silencio.

Bienvenidos a #Covid19_84.

¿Seguimos aplaudiendo?

Estamos idiotas perdidos.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 50)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

No, no me siento mejor ni más aliviado por el hecho de que me dejen salir a correr o dar un puñetero paseo. La libertad no la he recobrado, ni ustedes tampoco. Así que opino lo mismo, estamos en un secuestro ilegal perpetrado por los que siempre han sido enemigos de la libertad y a los que, para desgracia de todos, hemos dado el poder, la facultad de regir sobre nuestras vidas hasta extremos insospechados.

Y sí, he salido a pasear, claro que sí, como todos los días anteriores. Hace muchos días que salgo a diario, sin saltarme las normas (por si alguno de esos dictadores del visillo cree que me pilla haciendo algo ilegal), pero salgo. La única diferencia es que hoy he podido ir de la mano de mi mujer.

Han oído bien los zurdos, las feminoides y los elegeteberos, así como los progresistas de todos los colores. Mi Mujer, porque es mujer, es mía y no es mi «conviviente». Y si alguno cree que soy machista, facha o que me he quedado en la edad media, por mí se puede ir a tomar por saco. Pero sólo, con mascarilla y guardando las distancias sociales.

Y luego está el sepulturero profanador en podemos televisión otra vez. Otra vez. Otra vez. Que dice que va a pedir otra prórroga. Otra más. A ver, imbécil de mi vida, para eso no hace falta que hagas otro aló presidente. La pides y ya está. La pides y el pp te la concede, porque sí.

Porque es leal oposición, porque los españoles, las libertades de estos, las leyes y la constitución se la traen al fresco. Tanto como al comunista gobierno que tenemos.

Pero, por si a alguno le entran dudas, le da por pensar que pueden votar en contra de la izquierda, por si acaso, amenaza, chantajea. Vil chantaje. Que si no me aprueban la prórroga se acaban las ayudas sociales, se acaban los ertes, las paguitas, todo se va a la mierda.

Que los que les hayan votado se traguen tamaña mentira, una amenaza de matón de barrio como esa, es normal, hay que tener en cuenta que les han votado. Pero que alguien que aspire a gobernar, a sacarnos de esta crisis, se la trague, no es normal.

Estaría bien que, por una vez, se dejaran de tonterías y nos ayudasen a recuperar la libertad, la ley. Que votaran en contra el miércoles y empezaran a hacer oposición. Estaría bien porque, si han prestado atención, el aspirante a dictador (progre, pero dictador) nos ha dicho que quiere estar «en alarma» hasta haber «vencido totalmente al coronavirus». Totalmente, cuando sabemos que eso puede llevar mucho tiempo.

Nuestro derecho a la libertad, a la vida y a la propiedad no aguantará tanto.

Y nuestra economía tampoco. Esto ya lo sabe todo el mundo, no son cosas mías, de ese loco que escribe sin tino. Ya lo saben, y lo dicen, incluso los comunistas que nos gobiernan.

¿Sigue habiendo aplausos en los balcones? ¿Seguimos haciendo pan? Qué pena.

Excelente día para releer «Un día de cólera». Y para seguir siendo disidente (no se me enfade el general).

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 49)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Lo bueno de tener una tragedia como esta con la izquierda al mando, no me negarán, es que no hay muertos, nadie fallece. Si acaso, una molesta cifra en la estadística indica que puede que a alguien le haya pasado algo, pero nada importante, porque aplaudimos, hacemos pan en casa y asunto arreglado. Por cierto, la cifra, si es molesta, se reduce y ya está.

Ayer salió el ministro filósofo, el gran illa maravilla y nos contó cositas agradables, como el horario para salir a la calle, el que nos han adjudicado. Ya saben, son tan buenos que después de casi 50 días de secuestro, nos dan un respiro. Pero sin apelotonarse, oiga, que me enfado.

Y todo basado, ya lo hemos explicado cien veces, en informes de los expertos más expertos (trabajan en la T.I.A.) y en sus científicos criterios. Criterios que indican, después de un sesudo estudio, que puedo pasear con mi señora, pero mis hijos no caben en el pack, porque total, solamente comparten casa, mesa y mantel conmigo.

Se queda uno más tranquilo con esta gente protegiéndonos.

Menos mal que me dejan ir al huerto, que me han salido una de malas hierbas que «pa qué las prisas».

Y hoy han salido otros dos ministros. Una que ni conozco y la otra la gran chiqui. Pero como esta última ha salido sin traductor, pues no la he podido ver. Total, para no entender nada. Total, para que me contara mentiras…

Pero el resumen está claro. Estamos en la puta ruina.

Y, claro, tampoco lo podíamos saber. Si solamente hemos parado el país de golpe, si solamente hemos tomado las medidas económicas contrarias al sentido común, a lo que necesitamos…

El batacazo nos lo venderán como puedan, o como quieran. Que si le pasa a todo el mundo, que si europa es muy mala, pero mala mala, porque no nos deja dinero para que nos lo gastemos en putas, marisco y en las tontunas de la montera, ireno de nombre, que si la culpa son los recortes del pp, que si franco esto lo dejó hecho un erial, que si Trump.

Y nos venderán que lo van a arreglar con, atención, ¡más socialismo! Del siglo XXI, no hay que preocuparse, de este siglo. Así que todos tranquilos, que esto va a ser la caña.

Mientras siguen torciendo las leyes para ir a su dictadura, a eso que llaman nueva normalidad o democracia avanzada, mientras roban a manos llenas (es lo que mejor hacen), mientras marcan y persiguen a los disidentes, me pregunto qué demonios pasa por la cabeza de los que pensaron (dos veces seguidas) que era buena idea dar su voto a esta pandilla. Hay que tener la clarividencia de un erizo para pensar (!) todavía hoy que el socialismo trae algo más que miseria.

Los hosteleros ya se han dado cuenta.

Falta que hagamos algo. Y pronto, o nos comen vivos. Literalmente.

Mañana es el día, si alguien sabe qué significa esa fecha.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 48)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Madre mía, qué increíble aventura he pasado, no se lo van a creer.

Resulta que anteayer estaba dando mi cabezadita de confinamiento rutinaria, en el sofá, cuando abrí un ojo y vi, para mi espanto, al sepulturero profanador dando la charlita. Como estaba somnoliento, medio dormido vaya, al oir que estaba hablando de «desescalada», al principio no entendí a qué se refería.

Después, ya más despierto, me di cuenta de que estaba hablando del «desconfinamiento». Yo en mi vida he hecho escalada, pero tampoco había estado confinado, así que el tiempo y  la inactividad me habían pasado factura y no sabía bien en qué día estaba. Las ansias de tomar un poco de aire fresco hicieron el resto, así que me vestí a toda prisa y salí corriendo de casa, mientras mi mujer, más reflexiva, me advertía a voz en grito de mi temeridad: ¡te vas a meter en algún lío!

Una vez en la vía pública, divisé a un policía y decidí preguntarle. Caballero, me quiero «desescalar del todo», pero ya. Dígame qué tengo que hacer. El tipo, que debía ser amigo del general ese que me monitoriza, me respondió que lo que podía hacer era firmarle la denuncia que me estaba ya clavando porque me estaba saltando las fases O y 1 de un plumazo, y que, por respeto al enterrador y al ministro illa maravilla, eso no se podía hacer. Todavía si fuera usted a por tabaco, tendría un pase, añadió.

Con la denuncia en la mano, decidí comprar tabaco, pues aun siendo lo que se conoce como «no fumador», me resultaría útil para hacer contrabando en las próximas semanas, que en épocas de hambre el tabaco vale mucho.
Cuando salía con el paquete (de tabaco) en la mano, otro policía me extendió, amablemente eso sí, otra denuncia, pues al parecer en mi provincia no se puede comprar por la tarde en la fase en la que estamos, o eso creía él, aunque confesó hacerse algún lío de vez en cuando con lo de las fases, pero que extendía siempre denuncia ante la duda. Mejor es denunciar que estudiar, sentenció.

Pero como era muy amable, me dijo que había alguna actividad permitida en las provincias limítrofes, que estaban más avanzadas que la mía. Así que cogí el coche y me dirigí raudo a la provincia de león, pues vivo en teruel, para ir a la peluquería. Mi alborotado flequillo me lo agradecería.

Y me gané otra denuncia, porque, según fuentes bien informadas (un guardia civil, of course), en la fase en que esa provincia se encuentra, solamente se puede ir a la peluquería los miércoles y viernes, previa cita, aunque siempre en horario no coincidente con la salida de los niños ni los runners, siempre que haya luna llena.

Como era tarde, hice noche en un hotel de carretera que solamente abría una habitación de cada tres, pero no te dejaban salir a la terraza, y que admitía huéspedes procedentes solamente de provincias en fase 2,5 que viajaran por trabajo, siempre que ese trabajo fuera de los no esenciales en el primer decreto de la pandemia, pero que hubiesen sido declarados esenciales de verdad de la buena en el tercer decreto de medidas extraordinarias contra el virus, sí hombre, el que se aprobó en la quinta prórroga, antes de los penaltis. Y siempre, claro está, que tomases un vermú con alguien conviviente contigo, pero no lo hubieses visitado en su casa, ni con distancia ni con mascarilla.

Obviamente, no cumplía yo ninguno de los requisitos establecidos, además de no tener perro, ni niño, ni huerto, vivir en provincia sin playa, no ser autónomo y haber nacido al sur de despeñaperros, por lo que yo mismo me redacté y firmé la denuncia pertinente, antes de poner rumbo a mi casa, que es donde mejor se está, dónde va a parar.

Mejor no les  cuento qué me dijo mi sufrida mujer cuando llegué con todos los papelitos firmados.

Creo que me he «desescalado» para una temporada larga.

Lo peor es que este mal sueño no lo es en absoluto. Es una puñetera realidad que estos del gobiernín, el sepulturero profanador, su compinche bolchevique y su caterva de ministros, ministras, ministres, ministrines, astronautas y otras rarezas pretenden tenernos secuestrados el tiempo suficiente para que su «nueva normalidad» esté atada y bien atada.

Si alguno no sabe aún de qué va eso, que escuche al vicepandemias amenazando de muerte a la inmundicia que no piensa como él. Y que luego no me venga con eso de que no se podía saber.

Dar apoyo a estos es ser cómplice. Dar apoyo o sostén en cualquier cosa, para cualquier iniciativa. No señalarlos, no advertir a la gente, no oponerse frontalmente, no advertir de los millones de muertos asesinados, de encarcelados, de muertos de hambre, de esclavos sin posibilidad de huida que han causado «los suyos», los «representantes del pueblo», es ser cómplice. Cómplice necesario.

Haberlos votado es ser cómplice, a no ser que alegue trastorno psicológico transitorio. Hacerlo en el futuro es ser, sencillamente, compinche.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 45)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Querido general que me monitoriza el blog: me dirijo a usted, con todo el respeto y consideración de que soy capaz, para decirle que, desde hoy, puede vuecencia dejar de leer esto. Y se lo digo sin pena, pues aunque es sabido que en estas fechas es mala cosa quedarse en el paro, en su caso seguro que puede monitorizar las redes de algún otro desafecto que cuelgue comentarios negativos, de esos que no se aceptan, que muchos hay incapaces de ver lo que nuestro gobiernín hace por nosotros.

Por mi parte, ya no le voy a dar ningún ruido.

Porque ha tenido que pasar los de los niños en la calle para haber podido comprobar, con estos ojitos míos, la cruda verdad que esos medios tan veraces me venían contando a diario. Y que yo, incauto y facha irreductible, me negaba a ver.

Sí, lo reconozco, ciego estaba porque no quería ver que, de no ser por la rápida, la insólita y audaz intervención del sepulturero profanador y su bolchevique compinche, estaríamos todos más muertos que vivos. No sólo fueron capaces de anticipar la tragedia que se avecinaba, a pesar de no haber signos ninguno que hicieran sospechar tal cosa (ni en china, ni en italia, ni hospitales construidos en diez días), sino que tomaron una serie de medidas que bien se pueden calificar de heróicas.

Afortunadamente, tener al presidente más guapo del panorama internacional y al vicepandemias más revolucionario del orbe, es un seguro. Así que hábilmente nos prohibieron todo tipo de manifestaciones multitudinarias, por nuestro bien, renunciando incluso a las que les son verdaderamente entrañables, ya saben las manifas de las feminoides. Esas que algunos fachas, pocos ya, nos atrevíamos a calificar de borregadas y cosas peores, que ahora, no puedo expresar aquí por la vergüenza que me produce recordar mis atávicos pensamientos del pasado.

Y se dedicaron a hacer, aún sin avisos internacionales en curso y en contra del sentido común, compras masivas de material sanitario, de material de protección y respiradores, de test a millones hasta dejar desprovistos a los países que estaban en babia, todos ellos de la mejor calidad, al mejor precio, con prontitud y con los mejores intermediarios. La envidia del mundo civilizado y de parte del incivilizado. Mucha envidia es lo que hay.

A pesar de sus medidas, ejecutadas con extraordinarios reflejos, no les quedó más remedio que confinarnos suavemente en casa. Por nuestro bien, eso sí, siempre por nuestro bien. Lo hicieron respetando escrupulosamente nuestros derechos fundamentales, explicándolo todo muy bien y rápidamente, sin pegarse el pisto con ruedas de prensa interminables.

A la vez tomaban las medidas económicas que quisieran para sí los demás. Inyecciones de dinero a mansalva, rescate de empresas a millones, pagos inmediatos, recaudación de impuestos a tiempo e impecable. Lo que hiciera falta, cuando hiciera falta y como hiciera falta. Solamente mi cerrazón capitalista, vicio que suele ser de difícil superación, tal como una vil adicción, me impedía ver que el paro causado, la asfixia económica, la ruina por doquier y la paguita prometida por vicepandemias, era algo nocivo para todos. Hay que ver qué bobo puede llegar a ser uno.

Mientras todos estábamos a buen recaudo, comenzaron a hacer cosas que, si no se entienden a la primera es porque hay mucho facha suelto. Denuncias y detenciones a lo bruto, sin contemplaciones, no fuera la gente a pensar que esto de estar arrestado es algo que se les ocurrió de repente, por no tener un plan o porque les había pillado el toro. No, ni mucho menos. Y también comenzaron a contar muertos como les salía de las domingas (no de las de echeminga, de las otras), porque gestionar una pandemia es algo que no está al alcance de cualquiera. Todo, o casi todo el mundo que acaba la eso es capaz de contar hasta 100, pero no es fácil que sigan más allá.

Ellos, másteres todos en temas realmente difíciles, cuentan cadáveres con una soltura tal que el número crece despacio, que es de lo que se trata amigos, de contarlos de forma que no aumenten mucho y de forma que no parezca que son personas. Números, para no asustar al personal. Y si aumentan, pues se esconden debajo de la alfombra de la residencia de ancianos, tirando la llave al río, y asunto arreglado. Lo que digo, no está al alcance de cualquier mente, no.

Y aún les quedó tiempo para tomar más decisiones que ayudasen a «combatir al virus», a «aplanar la curva». Monitorizar las redes, ir de caza del disidente, meter a vicepandemias como espía mayor del reino, cerrar el congreso, confiscar material, regar con dinerito a las teles y a los periodistas y generar un clima festivo tal, que muchos se encuentran tan agustito, que no añoran su vida pasada. Y les entiendo, ahora les entiendo, quién va a querer vivir tranquilamente, trabajando para llegar a fin de mes, disfrutando de comilonas con los amigos a la mínima, pudiendo estar todo el día en su casa aplaudiendo puntuales a las ocho, haciendo los deberes con los peques, no molestan pobres, y esperando el subsidio que llegará cuando llegue.

Me arrepiento, señor general, me arrepiento tanto que no sé cómo he podido ni escribir esto. Me doy cuenta, por tres putas fotos que vi ayer (no es sospechoso que fueran siempre las mismas tres, ni que tuviera el tufo a campaña podemita en las redes, ni que insultaran los mismos que siempre insultan y denigran a sus compatriotas, ni nada de todo eso), que la culpa es nuestra. Es de los padres, de los de siempre, de los padres.

Nuestro gobierno dejándose la piel para protegernos y nosotros solamente llevando la contraria. Saliendo a pasear con los niños, cafres que somos unos cafres. Nos merecemos que nos encierren de por vida a todos, cada uno en su casa. No duden, si algo sale mal, echarnos la culpa a los de los niños. Y a los que no tenemos niños, que alguna vez hemos ido al Mercadona sin necesidad, pues no solo de pan vive el hombre como es sabido (ni la mujer, que ahora estoy a muerte con la igualdad).

Sin más, estimado amigo uniformado, superfluo todo usted y sus compañeros, me despido, deseándole, junto a nuesto amado gobierno del pueblo que…

Se vayan a la puñetera mierda. No se olviden, por favor a sus tontos útiles, que son muchos y votan un montón.

Gracias.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 44)

Decenas de miles de fallecidos.
Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Le voy a confesar al amable general que monitoriza este blog (no sé su nombre, lo puede dejar en comentarios) que ayer no vi aló presidente. Es más, estuve viendo alguna cosa de esas que pululan por las redes y que contribuyen a un clima horripilante contra el gobierno. Pero ya sabe usted que uno es algo díscolo, siempre llevando la contraria. Así no se hace carrera de pijoprogre, ni con aprobado general.

A pesar de mi desafección, el sepulturero profanador anunció la gran medida de este fin de semana. El sábado vamos a salir a pasear todos, niños y mayores. Y hasta a hacer deporte, no me digan que estos comunistas no son majetes, oigan.

Y sin plan de desescalada ni nada, sin testes, sin mascarillas, con dos cojones. Lo que la izquierda no pueda, no lo puede nadie. Ea.

Claro, que será si nos lo merecemos, si nos portamos bien. Para eso, ya están toda la tarde de hoy poniendo a parir a los papis que han salido con los nenes de la cárcel. A quién se le ocurre, mira que salir aunque te den permiso. Y los que nos critican por ser los peores del mundo son los mismos que decían hace cuatro días que no criticáramos al gobierno español porque los españoles somos los mejores del mundo. Toma ya.

El hastag se las trae: #ElIrresponsableEresTu, o algo así. Que digo yo que eso incluye a su puñetera madre, ¿no?

Mientras, por si no nos habíamos dado cuenta, de los nodos de podemos televisión han desaparecido hasta las menciones a los fallecidos, los muertos, la tragedia. Todo son parques, paseos, niños con patinete, padres irresponsables… Y aplausos, muchos aplausos, qué bien.

Pero la clave han sido las declaraciones del tonto simón, que hacía mucho que no salía en este humilde texto. Decir tonterías a diario, ha seguido haciéndolo a diario, eso sí. El caso es que suelta que una persona sola paseando nunca ha sido un supuesto un peligro.

Pues eso amigos. Por si les quedaba alguna duda de la legalidad y moralidad de esta mierda de confinamiento que nos tienen. Por si les quedaba alguna.

Más nos vale que nos vayamos despertando, porque las dictaduras pueden venir con acompañamiento de revolucionarios cortando cabezas o dando tiros, pero también pueden venir con urnas bajo el brazo.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.

Tribulaciones en la crisis del virus (día 43)

Decenas de miles de personas fallecidas. Y las que no se cuentan. Y las que no quieren que contemos.

Los muertos del sepulturero profanador y su compinche bolchevique.

Hace ya más de cuarenta días, o sea que ya hemos pasado «la cuarentena», buen momento para hacer un resumen de la situación.

Primero no pasaba nada. Todos a las manifas, a las orgías feminoides.

Después, que viene el bicho, todos a casa. El que salga se muere y yo lo meto en la cárcel. O ambas cosas.

Luego que aplaudamos mientras el gobierno dice una tontería tras otra.

Nos meten al compinche bolchevique como espía.

Nos confiscan el material sanitario.

Compran testes que no funcionan, mascarillas fake, pero pagando dinerales.

Nos monitorizan en las redes, dan caza al disidente, amenazan con gulags.

Prohíben el despido, arruinan a las empresas, a los autónomos y no ponen un duro.

Amenazan con quitarnos lo poco que nos queda.

Ocultan las cifras de fallecidos y, cuando nos enteramos, cambian todos los días la suma.

No tiene plan de «desconfinamiento», pero dejan salir a los niños, elevándolos a la categoría de perro. Bueno, algo menos, porque los niños solamente pueden salir una vez al día. Sigue habiendo clases.

Nos mienten todos los días.

Y aquí seguimos, aplaudiendo.

Aunque hoy he oído cacerolas. ¿Estaremos despertando?

Voy a ver aló presidente, que necesito mi dosis de soma semanal.

Y nos siguen muriendo.

Definición de imbécil de la RAE, que debería ser de obligada lectura antes de votar (aun sin que muchos la comprendan): Tonto o falto de inteligencia.

Definición de criminal, según la RAE, 4ª acepción: que ha cometido o procurado cometer un crimen.

Definición de secuestrar, según la RAE: retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.

Y deseamos, de corazón, la total y completa recuperación de cuantos aquí se citan.

P.d.: el (no) uso de las mayúsculas es, cómo no, deliberado.